jueves, 30 de septiembre de 2010

Desde el otro lado...

Quiero hablaros desde mi punto de vista como animal humano, desde el punto de vista de quien cada día llega corriendo a casa para ver a todos los chispitillos corriendo :-)

Casi no recuerdo una vida anterior a esta...
Ya no sé qué es tener la tarde libre, ni recuerdo haberla tenido.
Mis últimas vacaciones, que significaba pasar tres noches fuera de casa, han pasado al olvido.
Hacer planes para el fin de semana... ¡ja! "Pero tú que te piensas ¡Vivimos muchos en esta casa y no se pueden hacer planes!"

Muchas veces escucho lo de "estás fatal", "¿ya tienes dinero para alimentar a tanto animal?" Y tonterías así que todos podemos imaginar por dónde van.
Pero no, no estoy mal. Comparto mi vida con seres que no cambiaría por nada del mundo. Les doy mi vida sin pedir nada a cambio y cada día me levanto deseando verlos a todos, llego del trabajo pensando qué estarán haciendo y cómo me recibirán. No estoy mal por querer cuidar de esas vidas, no creo que esté mal por querer protegerles para siempre.
Tenemos dinero suficiente para comer, aunque nunca sobra. Pero por suerte, he encontrado a otros humanos dispuestos a ayudarnos. A ellos sí que nunca sabré como agradecerles lo que hacen, cualquier mínima ayuda, cualquier cosilla, para ellos es algo grande. Y es bonito saber que aún queda gente buena en el mundo.

Esta noche les he puesto su cena como cada día y miraba a los Ositos. Por desgracia perdimos a Momo y nada será igual, pero Ewok y Nuca siguen creciendo cada día más. Ahora estaban los dos juntos, se han quedado abrazados unos segundos mirando a algún sitio donde ellos habrán visto algo. Yo sólo los miraba a contraluz, miraba esos pelillos descontrolados que les salen de las orejas cuando son bebés, esas cabecillas, esos cuerpos de medio adultos que tienen ya... Nuestros bebés han crecido tanto en tan poco tiempo... Y son felices. Juegan con todo, quieren conocer a toda vida que se les acerca, hacen croquetas como su madre...
Ozzy se ha acabado ganando el corazón de todos, y de quien no, por lo menos le respeta. No sé de dónde habrá salido Ozzy, pero desde luego se ha ganado el cielo con tanta paciencia y tanto cariño con todos.
Trasto y Phoebe son los chispis ricos más felices del mundo desde que tienen sitio para investigar y correr.

A veces esto es agotador, falta tiempo, dinero, fuerzas... Pero no cambiaría mi vida de ahora por nada del mundo. No hay nada como sentarse media hora a mirarles, sin hacer nada más. Sólo hay que mirarles al jugar, al correr por donde quieran... Entonces te das cuenta de que ese pequeño sacrificio en tu vida vale la pena por tener esos momentos.

No vendería a las vidas que me rodean por nada. Porque ellos son felices aquí, y yo también.

3 comentarios:

  1. Tu última frase lo dice todo, creo que poco más hay que añadir.

    Seguirá habiendo buenos y malos momentos, alegrías y sinsabores, pero ellos siempre te tendrán a ti, y eso vale todo el oro del mundo.

    Y si alguna vez tienes que pedir ayuda (sé que no te gusta), hazlo! No te lo pienses tanto, ¿vale?, porque sabes que, lo que se pueda hacer, se hará con mucho gusto, y con la satisfacción de poder ayudar.

    Venga, ánimo, y a seguir adelante!

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  2. Bravo Montse!!!! Adelante con este maravilloso proyecto de vida.....eres un regalo para ellos y para mi otro por conocerte.

    Un Besazo!!!

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  3. Gracias Montse, en nombre mío y en el de los gat@s de nuestra colonia, creo que te entiendo perfectamente!

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