Cuando Loli conoció a Mickey por fotos le advertí que no era el gato más encantador del mundo, que no esperase croquetas en sus pies en mucho tiempo. Pero se enamoró de él y Mickey se fue con su nueva familia.
El cambio que ha dado el pequeñajo ha sido espectacular. Tanto físicamente como de carácter.
Está precioso, largo, y con unos pies enormes! Y muy cariñoso!
Estuvo jugando con nosotros con sus miles de juguetes y nos miraba mucho frente a frente. Taaaaaaaaaaan guapo...!!!
Loli y su familia son el ejemplo que mucha gente debería seguir. Adoptar a un gato que lo necesita y ayudarle a adaptarse a una vida en familia, con juegos con humanos y a veces con otros animales. Sólo es cuestión de paciencia, de tranquilidad con el gato, sin agobios se adaptan rápido y la recompensa es bestial!
No queramos sólo el gato cariñoso, precioso, pequeñito... Todos merecen una casa, y unos mimos exclusivos para ellos, cosa que conviviendo con muchos gatos, como era el caso de Mickey, era imposible darle.
Sólo hay que saber querer a un miembro más de la familia y enseñarle a tener esa confianza que a muchos les falta en la calle.
Animaros con esos casos más díficiles. Será un favor mutuo ;-)









